El yo es un conjunto de percepciones

«Por lo que respecta a la primera cuestión, podemos señalar que lo que llamamos mente no es sino un montón o colección de percepciones diferentes, unidas entre sí por ciertas relaciones y que se suponen, aunque erróneamente, dotadas de perfecta simplicidad e identidad. Ahora bien, como toda percepción puede distinguirse de otra y considerarse como existente por separado, se sigue con evidencia que no hay ningún absurdo en separar de la mente una percepción particular; esto es, en romper todas las relaciones que las unían a esa masa conectada de percepciones que constituye un ser pensante».
(D. HUME, Tratado sobre la naturaleza humana, I, IV, 2, 207. Trad. Félix Duque. Orbis, Madrid, 1981, p. 344. Esta misma traducción fue publicada anteriormente por Editora Nacional y posteriormente por Tecnos).