«Tras haber mostrado cómo la mente obtiene todas sus ideas simples, mostraré a continuación que estas ideas simples son los materiales de todo nuestro conocimiento y cómo, a partir de diversas combinaciones de ellas, se hacen las ideas complejas.
Aunque la mente no puede hacer por sí misma ninguna ideas simple, sino sólo recibirlas a través de esas dos únicas puertas de entrada, la sensación y la reflexión, en donde es enteramente pasiva, sin embargo, con las ideas que están guardadas en la memoria, puede hacer, repitiéndolas y combinándolas de varias maneras, una gran variedad de otras ideas, al igual que puede captar combinaciones similares mediante los sentidos».
(J. LOCKE, Compendio del ensayo sobre el entendimiento humano. Trad. J. J. García Norro y R. Rovira. Tecnos, Madrid, 1999, pp. 10-11).