Las acciones son correctas si promueven la felicidad, es decir el placer y la ausencia de dolor

«El credo que acepta como fundamento de la moral la Utilidad, o el Principio de la Mayor Felicidad, mantiene que las acciones son correctas (right) en la medida en que tienden a promover la felicidad, incorrectas (wrong) en cuanto tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad el dolor y la falta de placer. Para ofrecer una idea clara del criterio moral que esta teoría establece es necesario indicar mucho más: en particular, qué cosas incluye en las ideas de dolor y placer, y en qué medida es ésta una cuestión a debatir. Pero estas explicaciones suplementarias no afectan a la teoría de la vida sobre la que se funda esta teoría de la moralidad —a saber, que el placer y la exención del sufrimiento son las únicas cosas deseables como fines—; y que todas las cosas deseables (que son tan numerosas en el proyecto utilitarista como en cualquier otro) son deseables ya por el placer inherente a ellas mismas, o como medios para la promoción del placer y la evitación del dolor».
(J. S. MILL, Utilitarismo, cap. 2. Trad. E. Guisán. Alianza Editorial, Madrid, 1999).