«3. El significado del término “verdadero”. El problema del significado (o intensión) del concepto de verdad plantea dificultades muchos más graves.
La palabra “verdad”, como otras del lenguaje cotidiano, ciertamente no es inequívoca. Y no me parece que los filósofos que han tratado este concepto hayan ayudado a disminuir la ambigüedad. En las obras y discusiones de filósofos encontramos muchas concepciones diferentes de la verdad y la falsedad; debemos indicar cuál de ellas constituirá la base de nuestra discusión.
Quisiéramos que nuestra definición hiciese justicia a las intuiciones vinculadas con la concepción aristotélica de la verdad, intuiciones que encuentran su expresión en las conocidad palabras de la Metafísica de Aristóteles:
Decir de lo que es que no es, o de lo que no es que es, es falso, mientras que decir de lo que es que es, o de lo que no es que no es, es verdadero.
Si quisiéramos adaptarnos a la terminología filosófica moderna quizá podríamos expresar esta concepción mediante la familiar fórmula:
La verdad de una oración consiste en su acuerdo (o correspondencia) con la realidad.
En cambio, si decidimos extender el uso popular del término “designa” aplicándolo no sólo a nombres, sino también a oraciones; y si acordamos hablar de los designados [designata] de las oraciones como “estados de cosas”, posiblemente podríamos usar, para los mismos fines, la oración siguiente:
Una oración es verdadera si designa un estado de cosas existente.
Sin embargo, todas estas formulaciones pueden conducir a diversos equívocos, pues ninguna de ellas es suficientemente precisa y clara (aunque esto se aplica mucho menos a la formulación aristotélica que a cualquiera de las otras); en todo caso, ninguna de ellas puede considerarse una definición satisfactoria de la verdad. De nosotros depende que busquemos una expresión más precisa de nuestras intuiciones».
(ALFRED TARSKI, La concepción semántica de la verdad y los fundamentos de la semántica, I, 3. Trad. M. Bunge, E. O. Colombo, E. Arias y L. Fornasari. En L. VALDÉS (ed.), La búsqueda del significado. Tecnos, Madrid, 1991, pp. 277-278).