En el uso teórico de la razón las categorías o conceptos puros del entendimiento sólo pueden aplicarse a intuiciones, que son siempre sensibles

«Para todo uso de la razón en consideración de un objeto se requieren conceptos puros del entendimiento (categorías), sin los cuales no puede ser pensado objeto alguno. Éstos no pueden ser aplicados para el uso teórico de la razón, esto es, para el conocimiento teórico, más que en cuanto a su base se ha puesto al mismo tiempo la intuición (que siempre es sensible), y así, pues, sólo para representar por medio de ellos un objeto de experiencia posible».
(I. KANT, Crítica de la Razón Práctica. I, II, II, 6. Trad. E. Miñana y M. García Morente. Sígueme, Salamanca, 1994, p. 167).