«El que argumenta a favor de la intuición intelectual comete un círculo, pues quiere probar que hay intuición intelectual. Lo que hay que demostrar debe constituir el resultado final de la consideración, mientras que desde el primer instante de su argumentación tal hombre tiene que presuponer ya la intuición intelectual […].
Lo último que se infiere a partir de la pretendida “autodefensa” tendría que consistir en una argumentación según la cual hay intuición intelectual metafísica. Pero tal argumentación está excluida porque habría de ser circular. Luego el resultado es que en la discusión “metafísica contra antimetafísica” se enfrentan falsedad lógica y sin sentido […] Cuanto el positivismo puede presentar contra la metafísica carece de sentido, cuanto la metafísica puede presentar contra el positivismo es falso».
Lo último que se infiere a partir de la pretendida “autodefensa” tendría que consistir en una argumentación según la cual hay intuición intelectual metafísica. Pero tal argumentación está excluida porque habría de ser circular. Luego el resultado es que en la discusión “metafísica contra antimetafísica” se enfrentan falsedad lógica y sin sentido […] Cuanto el positivismo puede presentar contra la metafísica carece de sentido, cuanto la metafísica puede presentar contra el positivismo es falso».
(W. STEGMÜLLER, Metafísica, escepticismo y ciencia).